Turismo


El turismo en Venezuela es una industria pujante, y favorecida por la amplia gama de ambientes naturales que posee el país. El incremento en la habilitación de aeropuertos ha favorecido la recepción de turistas extranjeros, la mayor parte proveniente de Europa, que representó un flujo de 295.205 visitantes para 2007, seguidos por Suramérica (252.768), América del Norte (138.927), el Caribe (37.813), Asia (15.396), Centroamérica (11.052) y el Medio Oriente (8.791). La industria vivió una caída importante debido a la inestabilidad política en años recientes. Según los datos del Ministerio del Poder Popular para el Turismo (MPPT), en 2003 se recibieron a 435.421 turistas, un 47% menor a los números de 1998. No obstante, esta tasa ha mostrado un repunte para el 2007, con 912.793 turistas extranjeros visitando el país.
En lo que se refiere al turismo interno, los datos del MPPT, expresan que los venezolanos prefieren moverse a destinos varios en la geografía nacional durante el asueto de la Semana Santa y las festividades del Carnaval —13,1 y 12,6 millones de turistas respectivamente para 2007 —, así como en las vacaciones con motivo de Navidad y Año Nuevo. La principal razón de los viajes en el interior del país en todo el año, según las estadísticas, es la visita a familiares y/o amigos, seguido del deseo de recreación propio de las temporadas vacacionales, y los motivos profesionales y de negocios como tercer móvil.
Dentro de todo, Venezuela es un país muy apto para el desarrollo del ecoturismo, y sus principales destinos son Canaima, el estado Amazonas, Isla La Tortuga y San Pedro del Río, entre otros.

Energía

En torno al 68,13% de la energía eléctrica se produce en instalaciones hidroeléctricas. La empresa estatal Corporación Venezolana de Guayana/Electrificación del Caroní (CVG EDELCA) desarrolló en Bolívar la Central Hidroeléctrica Raúl Leoni y la central de Macagua. Con ellas se ha aportado más del 70% de la producción venezolana de electricidad en los últimos años. La estatal Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico (f. 1958) llevó a cabo el Complejo Hidroeléctrico Uribante-Caparo. Según datos, para el 2005 se generaron 99.2 millones KWh de electricidad.

Según datos del INE para ese año, la producción venezolana de electricidad fue capaz de abastecer un consumo equivalente a los 757.000 barriles diarios de petróleo,[50] lo cual ha permitido cumplir con la política de sustitución de termoelectricidad por hidroelectricidad seguida por Venezuela, que permitirá ahorrar combustibles líquidos que pueden ser utilizados para su exportación o su conservación. La energía generada por la Central Simón Bolívar es consumida por gran parte del país, incluyendo a parte de Caracas. Del total producido, una parte es adquirida por Brasil para abastecer una porción del Norte de su territorio.

Petróleo y minería

En Venezuela, el petróleo genera alrededor del 80% de los ingresos por concepto de exportación. El país es miembro fundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y uno de los principales países productores en el planeta. Los yacimientos de este recurso en todos sus tipos son abundantes en gran parte del territorio, teniendo la séptima reserva mundial, cosa que explica que cada día se extraigan 2.398.000 barriles,[38] exportándose la mayor parte a Estados Unidos, Europa y países de Latinoamérica. La extracción se realiza principalmente en la cuenca del lago de Maracaibo y en las cuencas Barinas-Apure y Oriental. La empresa de cabecera en el procesamiento de petróleo es PDVSA, la cual posee empresas filiales que operan en seis refinerías del país de diversa magnitud, además de otras en Curaçao, Estados Unidos, Alemania, Suecia y Bélgica. El país es también uno de los principales productores mundiales de gas natural: en 2005 se calcularon 27.53 millones de m³ de producción, junto con gas licuado, butano y propano.[38]

También se explotan otros recursos minerales con fines comerciales como el hierro, bauxita, carbón, oro, sal, fosfatos y calizas. Los yacimientos de hierro en la Sierra de Imataca, descubiertos en los años 1940, fueron extraídos por empresas estadounidenses hasta que la nacionalización de 1975 pasó esta función a la estatal Ferrominera del Orinoco, subsidiaria de la la Corporación Venezolana de Guayana. Los principales yacimientos guayaneses son el Cerro Bolívar, el Cerro San Isidro y el Cerro Los Barrancos, de los cuales se exportan la mayor parte a Europa, Asia y Estados Unidos.

La bauxita se extrae de Los Pijiguaos desde 1987, y éstos se destinan a las empresas productoras de aluminio. También se han explotado los yacimientos de carbón de Guasare en Zulia, Carbosuroeste en Táchira, y Fila Maestra y Naricual en Anzoátegui. Hay abundancia de oro en Bolívar y Amazonas, y sus reservas representan el 10% del total mundial, y es además un importante productor de diamantes, caliza y dolomita. Otras explotaciones de gran interés son los yacimientos de fosfatos de Táchira, manganeso en Guayana y níquel en Aragua y Miranda. En la Isla de Margarita hay reservas de magnesita de poca importancia.

Agricultura, pesca y silvicultura

La Ley de Tierras y Desarrollo Agrario de 1960 permitió expandir y diversificar la producción agrícola, que además fue estimulada con el aumento de la superficie regable, la irrupción de nuevas empresas y la introducción de nuevas especies vegetales. Estos hechos ayudaron a que la agricultura se haya visto beneficiada, aumentando los espacios destinados a cultivo en la región llanera, andina y zuliana. En el país existen cerca de 310.972 hectáreas de superficie regable, con una extensión neta de 197.258 hectáreas[42] . En 2003 las actividades agropecuarias ocupaban al 11% de la población activa del país ―un 4% menos que en 1990― y contribuyeron con el 5% del PIB anual. Los recursos agrarios venezolanos comprenden desde la agricultura de subsistencia y semi-comercial, desarrollada en tradicionales conucos y pequeñas fincas donde se cultivan productos para el consumo doméstico, hasta plantaciones de diversos tipos. En estas últimas décadas se han multiplicado los sistemas de cultivos anuales mecanizados y modernos, como los especializados en maíz, arroz, sorgo, ajonjolí, maní, girasol y algodón.
Los cultivos líderes en materia de producción y comercio son el café, la caña de azúcar, el cacao y el tabaco. Se ha afianzado una importante cosecha cerealista de maíz, arroz y sorgo en la región de los llanos centro-occidentales. El cultivo de maíz representó el 58.13% de la producción de cereales en el 2005 alcanzando las dos millones de toneladas, mientras que la de arroz superó por su parte las 900.000 toneladas.[43] En la producción de oleaginosas tiene gran relevancia la palma aceitera ―un 44,41% del total para ese año―, los cocos, algodón, sisal, soya, girasol y ajonjolí. El grupo de las leguminosas vivió un repunte en años recientes, y en su producción destacan las caraotas―62,97%― y frijoles. Por su parte, la producción de raíces y tubérculos comenzó a experimentar un repunte en 1998, siendo liderada por la papa ―50,83% del área―y la yuca, que se ha visto estancada. En el grupo de las frutas destacan el banano o cambur, el plátano, naranjas, piñas y melones.

La ganadería se concentra en la región llanera, el Zulia, Guayana, los Andes, el Bajo Motatán y el noroccidente. Pueden apreciarse adelantos en la movilización de recursos pecuarios con mejoras en los rendimientos de diversos tipos de ganadería. En 2005, la cabaña ganadera de Venezuela contaba con 16.300.000 cabezas de ganado vacuno, 3.100.000 de porcino, 530.000 de ovino y 110.000.000 de aves de corral. En los Llanos se nota más actividad, habiéndose establecido ahí una próspera zona de producción intensiva de carne y leche. Las principales razas de ganado vacuno son Brahman, Santa Gertrudis y Carora, mientras que de las de ganado porcino son Yorkshire y Landrace, entre otros. En los últimos tiempos, Venezuela ha importado ganado vacuno de Argentina y Uruguay.

Economía

La economía venezolana es una de libre mercado, y su base primordial es la extracción y refinamiento de petróleo para la exportación y consumo interno. Es la cuarta economía más grande de America Latina, después de Brasil, México y Argentina, según su PIB (PPA). A lo largo del siglo XX se posicionó como la economía más próspera de la región precisamente debido al boom petrolero comenzado a mediados de la época, mientras que su moneda era una de las de mayor apreciación frente al dólar. Pero la caída en la cotización de este recurso en la década de 1980 originó una fuerte recesión y problemas financieros. En los últimos años, después de muchos conflictos políticos y sociales, la economía presenta una importante recuperación, registrando un crecimiento en 2004 del 17% (uno de los más altos del mundo según el Fondo Monetario Internacional) al cierre de 2005 de un 9,4% del Producto Interno Bruto, y un crecimiento del 10,3% para el 2006.[38] [39] El riesgo país se ubicó en 208 puntos básicos en abril de 2007, según datos oficiales.[40] La tasa de desocupación de diciembre de 2005 (8,9%) disminuyó 2 puntos porcentuales con relación a diciembre 2004 (10,9%, y en el 2006 quedó en 8,5 %. No obstante, su tasa de inflación para el 2008 es del 30,9%, la más alta de América Latina.[41] Las reservas internacionales alcanzaron los 37.299 millones de dólares. Venezuela cuenta también con algunas empresas filiales de Petróleos de Venezuela como Citgo.

Recursos naturales

Los recursos naturales renovables de Venezuela se representan en los profusos bosques, pesquerías en los frentes marítimos nacionales, así como las intensas corrientes fluviales que son aprovechadas para la generación de electricidad y energía, además de otros recursos bióticos como las grandes extensiones agropecuarias. Entre los recursos no renovables esán el petróleo, el gas natural, el hierro, la bauxita, el carbón, oro y diamantes.

Existen enormes reservas de gas natural, asociadas y no asociadas con yacimientos de petróleo crudo. Se han encontrado nuevas reservas en la región nororiental, tanto en el continente como costa afuera, que las hacen ascender a más de 4,1 billones de m³ de gas natural, ubicando a Venezuela en el noveno lugar a nivel mundial.

Los minerales, tanto metálicos como no metálicos, pasan de 150 clases. Los de mayor importancia son: hierro, bauxita, oro, diamantes, fosfato, cobre, níquel, plomo, zinc, sal común, yeso y caliza. En la Guayana venezolana existen grandes reservas probadas de hierro y bauxita, además de los yacimientos auríferos y diamantíferos. La mayor producción de estos últimos minerales proviene de la minería de libre aprovechamiento. Las reservas de oro y diamantes representan cerca del 10% de las reservas mundiales conocidas.

Fauna y flora


Venezuela presenta una enorme variedad de especies naturales. Sus principales centros de endemismo son las cordilleras de los Andes y la Costa, la Sierra de Perijá y el Macizo de Guayana dentro de la cuenca del río Orinoco.
La ceiba era considerado un árbol sagrado entre las diferentes culturas prehispánicas de Mesoamérica.

Posee más de 30.000 especies de angiospermas —posicionando al país en el octavo lugar mundial—, de las cuales más de 8.000 son endémicas (un 40 % del total). Así mismo ocupa el sexto lugar mundial en especies de aves, contando con aproximadamente 1.418 especies (14 % del total mundial y 45% de las especies de aves sudamericanas) con 49 de ellas siendo endémicas.[25] Existen 318 especies de mamíferos, y 197 especies de anfibios, ocupando el décimo lugar mundial en este grupo). Se calcula que 12% de las 1.200 especies de peces dulceacuícolas son endémicas. Entre los países tropicales, ocupa el cuarto lugar en especies de plantas, quinto en mamíferos y aves, sexto en primates, anfibios y reptiles, y noveno en mariposas
La flora de las selvas lluviosas de Guayana Venezolana, por otra parte, consisten en árboles de hasta 40 metros de altura, como la ceiba, el yagrumo, el guamo, el caobo, bejucos, especies de bromelias y otras de epifitas. La fauna de estas regiones está representada por jaguares, pumas, chigüires, osos hormigueros, báquiros, nutrias y cachicamos. Su avifauna la componen tucanes, loros y guacamayas. Existen también serpientes de cascabel y cuaima-piña, a la vez que iguanas, morrocoyas y toninas.

En las selvas nubladas de las cordilleras de los Andes y de la Costa y en varias serranías, destaca la presencia de cedro dulce, jarillo o apamate, además de diversas especies de palmas y orquídeas como la cattleya mossiae, flor nacional. Entre la fauna habitante de tales regiones se registran al tapir o danta, la lapa, el kinkajú, el tigre, el puma y otros. Se observan aves como la guacharaca y colibríes, muchas serpientes como la mapanare y la de coral, ranas y arácnidos.
Las regiones andinas de Trujillo, Mérida y Táchira, en las que la temperatura es muy baja, cuentan en sus especies vegetales al cardón, el cují, el bucare y el frailejón. Precisamente por la baja temperatura, la fauna suele ser escasa, observándose sin embargo la presencia de conejos, venados, zorros, puercoespínes y musarañas, teniendo también al cóndor andino, el águila negra, el águila real y la paraulata.